lunes, 8 de junio de 2015

Democracia berreta: debate más berreta.

Con escasas expectativas el sábado a la tarde instalé en el televisor una antenita para tomar de aire la transmisión de los canales de Rosario y poder ver el gran debate de los candidatos a gobernador.

Dos horas estoicas. Dos horas de desesperación tratando de escuchar algo que no fuera el parloteo, lugares comunes, expresiones de deseo. Casi nada. Podría pensarse que peor es nada. El recordado Pepe Eliaschev escribió que para nosotros, los argentinos, cualquier cosa que sea un poquito más que la nada, es buena.
Peor fue la dictadura. Es cierto, pero qué pobre consuelo después de casi cuarenta años.
No esperaba que de ninguno de los candidatos me despertara una pasión por votarlo, pero con un poquito quizás me hubiera decidido. Ni un poquito siquiera. Si hubo algo que me asustó un poco, en el debate, los debatientes se ignoraron. Cada vez que alguno chuceó a otro, lo único que logró fue un baño de indiferencia. Se ve que les aconsejaron no confrontar, no debatir, ni siquiera dialogar. Cómo hacen con los reclamos de los ciudadanos, ningunearnos.
Triste futuro le espera a esta provincia si quien asuma de gobernador no es capaz de ponerle un poco de pasión a sus propias ideas confrontando, debatiendo, dialogando con el que piensa distinto.
Ojalá me equivoque, pero me da lo mismo cualquiera. No van a defraudarme, porque tampoco espero nada de ellos.

lunes, 25 de mayo de 2015

25 de Mayo de 2015

La Revolución de Mayo de 1810 encierra una contradicción que puede servirnos de pista para tratar de entender las contradicciones del hoy, y quizás para poder atisbar algún camino de salida al quiebre moral en el que vive la Patria.

Nuestro primer gobierno patrio asumió jurando fidelidad al rey Fernando VII. Los historiadores no se ponen de acuerdo sobre esto; algunos dirán que fue una mascarada para conformar a los españoles que vivían en Buenos Aires, pero que en verdad la idea era iniciar un proceso de independencia de la metrópoli ibérica, otros dirán que fue un triunfo de las fuerzas conservadores porteñas.

Quizás un poco de todo eso, junto y a la vez. Así somos.

En el contexto de aquellos años se presentaban mucha incertidumbre y dudas a la vez: la codicia ciega del virrey y de sus partidarios, la siempre inquietante angurria inglesa por estas colonias, el rey Fernando VII preso a manos de Napoleón, las ideas independentistas, los intereses económicos de las clases gobernantes, las ganas de un cambio, el temor al cambio, la corrupción provocada por el contrabando que todos disfrutaban, una clase media asustada, y como siempre un enorme pobrerío que era ignorado y ninguneado.

Muy parecido a nuestro hoy.

Me gusta pensar (no sé si fue efectivamente así) que en esa hora tan difícil aquellos hombres fueron capaces por un momento de poner sus intereses y diferencia a un lado, y quizás apretándose la nariz, se unieron en una causa común que incluía a casi todos. Y creo que sin darse cuenta dieron a luz la Patria Argentina, a la de verdad, no a la del relato de estos días.

Seis años hasta la independencia y cuarenta y tres hasta la constitución nacional. Fue un camino muy largo, complejo y sangriento. Pero lo hicieron.

¿Será posible que los hombres y mujeres que quieren vivir en una república democrática con libertad y justicia social hagan a un lado sus intereses y diferencias, aún teniendo que apretarse la naríz, y puedan hacer otra revolución?

Estamos a meses de las elecciones. Una nueva patria no se juega en quien gane las elecciones, ya sabemos que ninguno tiene un liderazgo moral que nos convoque a todos. 

Pero tengo una esperanza, tal vez la última, que el que gane convoque a un gobierno de unidad nacional. Tengo hasta octubre para descubrir cual de los candidatos se atrevería.

"Con las más repetidas instancias, solicité al tiempo del recibimiento se me excuse de aquel nuevo empleo, no sólo por falta de experiencia y de luces para desempeñarlo, sino también porque habiendo dado tan públicamente la cara en la revolución de aquellos días no quería se creyese había tenido particular interés en adquirir empleos y honores por aquel medio. A pesar de mis reclamos no se hizo lugar a mi separación. El mismo Cisneros fue uno de los que me persuadieron aceptase el nombramiento por dar gusto al pueblo. Tuve al fin que rendir mi obediencia y fui recibido de presidente y vocal de la excelentísima Junta (...) Por política fue preciso cubrir a la junta con el manto del señor Fernando VII a cuyo nombre se estableció y bajo de él expedía sus providencias y mandatos." 

Don Cornelio Saavedra 

viernes, 15 de mayo de 2015

¡Vuelve la Gendarmería!

Somos tan previsibles que aburrimos.
 
Hace un año, en el mes de mayo, le dediqué algunas reflexiones a la presencia de la gendarmería. Para ser exactos seis. Están geniales, las recomiendo porque son muy ingeniosas, pero sobre todo porque no ha cambiado nada. Podría volver a publicarlas cambiando la fecha (el año nomás) y no se notaría que son viejas.
 
Rosario Ocupada I
Rosario Ocupada II - No es lo mismo.
Rosario Ocupada III - El miedo ... ¿pero a quién?
Rosario Ocupada IV - ¿Son o se hacen? ¿O nos agarran de boludos?
Rosario Ocupada V - Avanza el orden. El que quiera entender ...
Rosario Ocupada VI - Ni el tiro del final. Final.
(las encuentran a la derecha del Blog, donde dicen Textos Varios).
 
Les recuerdo una imagen de aquellos días (miren a los bailarines):
 
 
  
 
Quizás el 25 de Mayo haya nuevamente  baile.
 
Vuelvo con este cada vez más maravilloso texto de Mariano Moreno:
 
"Tan reciente desengaño debe llenar de un terror religioso, a los que promuevan la gran causa de estas provincias. En vano sus intenciones serán rectas, en vano harán grandes esfuerzos por el bien público, en vano provocarán congresos, promoverán arreglos y atacarán las reliquias del despotismo; si los pueblos no se ilustran, si no se vulgarizan sus derechos, si cada hombre no conoce lo que vale, lo que puede y lo que se le debe, nuevas ilusiones sucederán a las antiguas, y después de vacilar algún tiempo entre mil incertidumbres, será tal vez nuestra suerte mudar de tiranos, sin destruir la tiranía."
 
Finalmente no entiendo porqué tanto escándalo por lo que pasó anoche. Hace rato que nos viene pasando a cada momento.