jueves, 14 de mayo de 2015

La democracia berreta y Del Sel – Segunda parte.

¿Y en Santa Fe cómo estamos? No muy distinto al resto del país. Claramente en nuestra riquísima provincia vivimos con miedo y hay gente que se caga de hambre. En estos aspectos nada nos distingue, lamentablemente, del resto del país.
 
Sin embargo respecto de nuestra vocación republicana, creo que hemos estado por encima del estado nacional y de otros estados provinciales:
-       No hemos reformado la constitución provincial para acomodarla al gobierno de turno
-       No tenemos reelección del gobernador
-       Hemos tenidos gobiernos sin mayoría parlamentaria que igual pudieron gobernar
-       La Corte de Justicia provincial no es motivo de escándalos
-       Tenemos alternancia de partidos en el gobierno
-       Tenemos un muy interesante sistema procesal penal (hay que darle tiempo)
-       A ningún gobierno se le ocurrió tener un 6-7-8
-       Eliminamos la boleta sábana
-       Dejamos atrás el sistema de ley de lemas
-       Nuestros jueces claramente no son los jueces de la servilleta ni los K.
A pesar de estos aspectos positivos, estamos cerca (¿muy cerca?) de consagrar por el voto popular como gobernador a un actor cómico sin trayectoria política, sin experiencia en la gestión de los asuntos públicos, sin propuestas claras. Y como si fuera poco, acompañado por algunas caras que vienen del peronismo (siempre presente, ya sea para la derecha o para la izquierda) de los noventa.
¿Enloquecimos como sociedad? ¿Nos queremos suicidar?
Me gustaría tenerlo claro.
No me preocupa que el señor Del Sel se haya ganado su vida haciendo chistes y tocándole el culo a vedetongas. No lo desprecio porque sea actor y me molesta que se lo ataque por su trabajo. Y más me molesta que se maltrate a sus votantes. Es claro que para muchos imbéciles la democracia es valiosa y funciona cuando ganan las elecciones los candidatos a los que han votado, sino es una mierda. Esto es una variante del fascismo.
 
Más bien me preocupa la escasez de definiciones políticas de su raquítico discurso. De a ratos me asusta que repita el relato medio pelo cargado de emocionalidad y vacío de contenidos. ¿Vuelven los cintazos para que seamos buenos tipos? ¿Quién va a manejar el cinto? Puro Doña Rosa, me corre un escalofrío por la espalda.
 
¡Mamita querida!
 
Pero entiendo a los miles y miles que lo votaron. Creo que estos comprovincianos han llegado a la conclusión que los políticos profesionales que nos han enterrado en la mierda no sólo no nos van a sacar, sino que nos van a hundir un poco.
 
¿Cómo creerle las propuestas (muchas expresiones de deseo sin mucho contenido) al candidato del oficialismo provincial si él es parte del gobierno actual? ¡Háganlas ahora y nos ahorran meses!
 
¿Cómo creerle las propuestas (muchas expresiones de deseo sin mucho contenido) al candidato de la oposición que gobernó 24 años esta provincia? ¿Ahora van a realizar lo que no hicieron en más de dos décadas?

¿Cambio o salto al vacío? No lo sé, sí creo que este dilema es hijo de la democracia berreta de Santa Fe.
 
Es una oportunidad que tenemos como sociedad.

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