Ella no deja de sorprender. Aunque estamos acostumbrados a la sobreactuación, a la exhaltación de éxitos imaginarios, y las arengas contra el enemigo imperial, la reunión con los jugadores de la selección mete miedo. ¿No estaba como muy exhaltada?
No preocupa que un político quiera aprovechar el éxito deportivo en beneficio propio. Esto creo que viene de tiempos inmemoriales, de la época de las Olimpíadas Griegas y del legendario Circo Romano y sus emperadores.
Aprovechar la derrota es una novedad.
"¡Acá están nuestros muchachos! Tengo siempre puesta la camiseta de Argentina, los 365 días del año. Ayer sentí un inmenso orgullo de cómo se defendieron los colores de la República Argentina, con dignidad, con orgullo, con capacidad. Y sobre todo ganándole a la adversidad".
¿Cual sería la adversidad? ¿Alguien le explicó a Ella que en el futbol el equipo contrario también quiere ganar y eso es parte del juego? Para eso se juega contra otro. Lo contrario sería onanismo en equipo. Quizás divertido, pero eso no es futbol.
Claro, la Señora y sus acólitos viven en un mundo donde sólo es posible que se haga su voluntad. Cualquier intento de contradecir es sinónimo de traición artera, de enemigo mortal, de antidemocrático, de villano contra las clases nacionales y populares.
La verdad es que hace 10 años más o menos que este esquema de "Nosotros o el abismo" les ha venido funcionando dentro de la patria. Fuera de ella, no. Perder la final del mundial es una pequeña parábola de todo lo que hemos perdido en el mundo.
"Ustedes han brindado un ejemplo y han vuelto a generar valores y sentimientos que los argentinos creíamos olvidados, rodeados siempre de exitismo. Se es primero también cuando se pone todo lo que hay que poner, cuando se pone calidad, cuando uno se junta con el otro para salir adelante. Y hoy estoy segura que en el nombre de los 40 millones de argentinos, los recibo con todo el orgullo que nos han hecho sentir".
¿Y la DéKada Ganada no trajo esos valores y sentimientos? ¿Nos mentiste? ¿No éramos un país de buena gente? Ahora, justo ahora, que perdimos, nos venimos a enterar que somos exitistas. Cris, no podemos soportar toda la verdad de golpe! ¿Amado es ladrón? oh, Dios!
Algo más, Cris: en el futbol los segundos puestos no se festejan. Pero eso lo sabemos los que sufrimos todos los domingo con el equipito de nuestros amores y no los que cada cuatro años se cuelgan de la camiseta de la selección.
La cara de culo de Messi en el Maracaná y en este acto, lo dice todo. Gracias Lionel porque con esta gambeta nos devolvés a las cosas de todos los días.

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